Still Alice... O el bello poema del desmoronamiento de la vida.
No hay situación más difícil que el ser humano se enfrente, de manera consciente, a su propia fragilidad. Pocas veces hacemos conciencia de lo frágil que llega a ser nuestra existencia, quizá es el temor a enfrentarnos a lo inevitable, o puede ser el ego de creer falsamente en ser los amos y señores de nuestro mundo, pero la verdad es que la vida, la existencia del ser humano como tal, esta ligada profundamente a aquello que el mismo ser humano trata de negar (o evadir en el mejor de los casos): la muerte.
Still Alice es una película del 2014, dirigida por Richard Glatzer y Wash Westmoreland, basada en el libro del mismo nombre de la autora Lisa Genova. El plot a primera vista es simple. Una mujer de mediana edad es diagnosticada con temprano Alzheimer y junto con su esposo y sus tres hijos vemos como la vida de ésta mujer se va poco a poco desvaneciendo. Bueno, explicar el plot fue fácil, pero imaginarse la situación es, creo yo, completamente complicado.
Still Alice es una de las películas más sentimentales que he visto este año. Y no se confundan, dije sentimental, no sentimentaloide; con esto quiero decir durante la película los sentimientos están a flor de piel. Y todo tipo de sentimientos, en algunos momentos, ríes, en otros te enojas, en otros disfrutas de una bonita puesta en cámara y si es posible, te alcanza hasta para soltar una que otra lágrima.
Julianne Moore esta deliciosa, maneja cada matiz a la perfección y aunque lamentablemente no esta extraordinaria, en esta cinta podemos ver que es una tremenda actriz. Como dije, la fotografía es bastante bonita y en conjunto con la música, suavizan la crudeza de la historia que se está tocando.
Por ahí escuche que esta cinta es un "Amor de Haneke a lo light". Para mi, es solo el mismo tema tratado desde otro punto de vista, que por ser más suave no es en ningún momento menos válido. Amor nos hablaba del deterioro y pérdida de la vida; Alice nos habla de la pérdida de la persona, no de la vida. Y es ahí donde me parece realmente interesante que sea una Psicóloga Cognitiva especialista en lenguaje quien enfrente las consecuencias del Alzheimer, es decir, no se trata de enfrentarnos al deterioro biológico, sino del deterioro desde el aspecto y procesos psicológicos en el proceso de la espera de la muerte.
Still Alice es una película que definitivamente vale la pena ver, es más es una película que vale la pena disfrutar y dejarse emocionarse por ella. Si llegan a verla la frase con la que cierra la película es lo que define la vida misma, incluso hasta la misma pérdida de ella. "Just Love"...

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